Salud y Belleza,

Feliz contigo mismo :)

 

 

playa

Autora: Nadejda Georgiva
Editora: Ámbar Ruiz

Hace unos días y tras una conversación mantenida con mi mejor amiga caí en cuenta de algo: nunca es suficiente!

Ella es muy guapa y la mayoría de las mujeres mataríamos por tener un cuerpo como el suyo, (90, 60, 90), rubia con un carácter realmente auténtico. Pero sabéis qué? Se la pasa viendo a otras Instagram y revistas diciendo: mira qué cuerpo tiene esta chica yo quiero tenerlo, ay si tuviera estas piernas… Con todo eso he llegado a la conclusión de que da igual lo que trabajemos nuestro cuerpo si no trabajamos nuestra visión interior el exterior jamás brillará con todo su esplendor, no hay bisturí o gen que remedie esto, el poder está en nuestra mente, les contamos de ello en el post Mente Poderosa.

Quiero compartirles unos consejos que me ayudaron a afrontar las experiencias cotidianas de embutirme en unos jeans, mirarme al espejo después de comerme una pizza, hacer ejercicio sin sentir que se me va el alma y sobretodo amarme como soy. Pocas veces nos planteamos una manera distinta de vernos y creo que todo está a nuestro alcance, sólo que no lo vemos.

Antes de empezar la casa por el tejado seamos conscientes de tres cosas:

  1. NO debemos ser nuestro peor enemigo

“Ay estos horribles kilos demás parezco el muñeco de Michelín! Que pesadilla de cabello! Vivo pegada a la plancha y los productos para aplacarlo y tú que lo tienes liso desperdicias tu tiempo en la peluquería para darle onda. Por Dios ¿has visto estas arrugas? patas de gallo, marcas de expresión, ya parecen código de barras… tengo el pack completo y apenas llego a los 30!”

¡Para! Deja de tratarte así, como si fueras un trapo viejo!

Sea lo que fuere que te moleste de tu cuerpo analiza bien esta frase: es con tu cuerpo no contra él. Ten esa conversación interior con tu cuerpo, pregúntale, qué le sucede, qué le duele, qué necesita. Y sobre todo no luches contra él, acéptalo, quiérelo, mímalo y pronto verás los maravillosos resultados.

  1. Tenemos que disfrutar esta vida

Haz lo que te gusta hacer pero “no tienes tiempo de hacer”, aquello que no te atreves por si los demás piensan que es inapropiado y sobretodo deja de hacer las cosas por obligación, por caer en gracia o porque es lo que tienes que hacer. Sin llegar al extremo de tatuarnos un Carpe Diem en el hombro, pero es una filosofía muy sana a seguir. Vamos a ser sinceras con nosotros mismos. Lo del tiempo es una excusa y lo sabemos. Si tienes tiempo para ser madre, profesional, amiga, esposa, estudiante, benefactora de causas sociales, etc., tienes que tener tiempo para esta clase de baile o lo que fuera que te haga ilusión. Que no te importe si otros dicen que estás muy viejo para hacer tal cosa, como si es para ponerte de cabeza en un pole.

Inversión en pole

Inversión en pole

Te gusta tejer (el ganchillo)? Oye sin miedo a lo mejor con tus diseños resulten ser un boom o no, lo peor que te puede pasar es que pasarás varias horas haciendo lo que te gusta, y lo disfrutarás. De 168 horas que tiene una semana es más que justo que 3 las dediques a aquello que te gusta hacer simplemente porqué te gusta y punto. Acepto todas las tareas y me quedo horas extras gratis en mi trabajo porque me lo dice mi responsable y yo tengo la esperanza de promocionar desde hace ya 10 años…o peor aún no me gusta mi trabajo, he perdido la motivación, me agotan mis clientes y mis compañeros de trabajo son unos falsos…

Arbol

Como dice el dicho: no eres un árbol si algo no te gusta muévete y cámbialo. Nadie lo hará por ti.

Aprovecha la ocasión para reflexionar sobre lo que te hace feliz dando un paseíto al lado del mar disfrutando de tu helado favorito.

 

  1. Podemos llorar sin sentirnos culpables de ello

Si tienes un plan y no lo has cumplido o ves tus metas demasiado lejanas, te sientes solo, impotente, tienes mal de amores o de cualquier índole y te entra el bajón. No te reprimas! Tenlo con todas las de la ley: llora, grita, patalea… no te niegues el desahogo de tus emociones, es muy dañino reprimirlas. (recomiendo la lectura de Louise L. Hay trata ese tema en profundidad ). Pero sobre todo es una falta de respeto hacia ellas y hacia ti mismo. Eres un ser humano y todo lo que eres, sientes o haces tiene importancia, para ti la primera. No te mortifiques ni taches de débil, mala persona, o incapaz, no te juzgues. Hay bastantes verdugos andando por la calle como para que lo hagas tu también.

Museo de la Biodiversidad

Nadie puede estar cómodo si no tiene su propia aceptación.

Para ser franca, la clave realmente está en la conciencia y la decisión de uno. Aquí una muestra personal de la teoría aplicada:

Después de una buena lloradera y autocompadecimiento decidí no culparme por ello. Soy humana y todo esto de los sentimientos viene incluido. Voy a mimarme un poco con una mascarilla de yogur, pepino y perejil, es mano de santo para la piel, la recomiendo encarecidamente (un yogur natural, medio pepino pelado y un puñado de perejil, licuar y extender por cara y escote). Pongo mi música favorita mientras termino mis “deberes”. Al abrir el armario me doy cuenta que acumulo demasiadas cosas que no necesito: los pantalones por si adelgazo, los de si engordo, mi camiseta favorita y rota por cierto, los zapatos que nunca me puse por incomodos, la chaqueta pasada de moda, el vestido con el que rompí todas las pistas… A la basura! Además les pongo un nombre a cada prenda: esto por el dolor que sentí en aquel momento, esto por las cosas que quise y no pude hacer, esto por la vez que quería matar a mi jefe… Ahora me visto con lo que queda y me miro en el espejo: me encanta mi sonrisa, y mi mirada los ojos castaños tienen su qué, hace tiempo que dejé de mirar lo que no me gustaba para centrarme en lo que sí. Voy de tiendas, aunque no me compre mucho, me gusta ver tiendas y estar al día con las tendencias para mí es una de las mejores terapias y me voy a comer unos chocolatitos de camino. Hoy decido ser feliz.

Mascarilla casera

Mascarilla casera

En Europa se acerca la llegada del verano y con ello, las dietas milagrosas y el plan bikini. No te sometas a eso por la imposición de cómo te “tienes que ver”. Come sano: asesórate por nutricionistas, prueba ser vegetariano (es una experiencia maravillosa para el cuerpo). No elimines de todo aquello que te gusta, ve prescindiendo de ello paulatinamente o de vez en cuando permítete caer en la tentación; analiza cuándo y cómo lo consumes, por ejm: si cada vez que te sientes triste te das un atracón de dulces, no puedes parar de picar a todas horas, cada vez que sales de fiesta necesito beber o cada vez que te estresas necesitas encender un cigarrillo… ¿Por qué digo esto? Porque no por comer más dulces vamos a llenar el vacío, ni por estar comiendo a todas horas dejaremos de sentirnos ansiosos, si son los amigos de verdad los vamos a seguir teniendo estando sobrios y ninguno de los problemas desaparecerá con el tabaco. Como dice la psicóloga Lisa Bourbeaeu, “(…) El cuerpo es simplemente reflejo de lo que sucede en el interior de nuestro verdadero ser. Por ello, todo lo que un cuerpo enfermo busca es restablecer su equilibrio, porque el estado natural del cuerpo es la salud.” Ya hemos hablado de que la obesidad es una enfermedad en el articulo anterior.

Tarta y té

Permítete disfrutar de una tarta deliciosa. Puede compensar las calorías acompañándola de una infusión de té verde u otro con efecto diurético

Hay muchas formas de hallar el equilibrio personal, entre ellas algo tan sencillo como ser conscientes de nuestra respiración. Prometemos escribirles más al respecto en otro artículo.

Háblate, quiérete y entiéndete para que el brillo de tu sonrisa no se opaque según el tamaño de tus michelines 🙂

Feliz fin de semana!

Namasté

Namasté

writer

Persona con sensibilidad social, mente cuántica e ideología política transversal. Estudiosa, inquieta y espiritual, mas no fanática. Inclusiva y defensora de la diversidad. Hija, hermana, amiga, mujer y profesional hasta el límite de mis fuerzas.